jueves, 4 de septiembre de 2014

ANCIANIDAD ADOLESCENTE







Me queda una ancianidad adolescente

de conjuros ingenuos para salvar los baches

y no hay artilugio del que no me enamore

sembrando un revoltijo de alondras

                               y  pétalos febriles de almendro.




Maravillosas piedras bizantinas

crió mi vesícula ingenua y por no ser avariciosa

se deshacía de su stock jugando al tío vivo con mi páncreas.

Estrategia atroz que casi logró incinerarme.





Me queda una ancianidad adolescente.

Una partida de póker por ganar a  la fortuna rutinaria.

Tres viajes al fondo ignoto del vientre de la ballena azul.

Y la publicación clandestina de  mis últimos versos.




Es necesario que mis versos sean leídos en voz alta

pero antes se ha de adquirir sordera primaveral y quinceañera,

abandonar toda lógica, sentido del ritmo y de la estrofa.

Si las palabras se confunden, saltan, brincan y se enredan,

es la inspiración que borbota  metáforas a ritmo samba carioca.




Ya lo creo, aún me queda un mucho de ancianidad adolescente.

Voy a crear un banco de canas y arrugas, con algo de reuma,

y una pizca de tensión descompensada, deficiente riego craneal,

hermosas cataratas, adiposidad, bello escaso y raquítico,

calambres recalcitrantes y una atinada espóndilo artrosis lumbar.




Se dará todo a cambio de músculos trabajados, cabellera abundante,

visión perfecta y un millón de euros ingresados en nuestra cuenta ING.




Esta ancianidad adolescente que sufro sin recato aparente

me ha dejado en precario y ando un tanto escasa de emociones.

No hay modo de que asuma los marrones que oigo cada día por la radio.

Voy a realizar mi propio calendario y a ver si un día veo elefantes volando.




 Me veréis caminar entre canciones y sonrisas, no hay prisa.

La libertad es más joven, más hermosa aún que Dulcinea

y pone alas en mi mente y no recorta ni desprecia ninguno de mis sueños.

¡Libertad, por fin, eres mía! No me canso de mirar tus ojos de horizonte.

Dormir en tu regazo y estrecharte entre sueños es todo lo que anhelo.





Alcalá de Henares,4 de septiembre de 2014
Texto e imágenes realizados por Franziska para
EL JUEGO DE LA PALABRA DADA
PALABRAS:  ADOLESCENTE/ANCIANIDAD
DADOR:  ISIDORO PÉREZ  OSO

Nota aclaratoria:
Isidoro, me dió dos palabras para que eligiera la que más me gustara. Sin embargo, las buscó opuestas porque no pueden quedar más alejadas pero, el hombre propone...y llega Franziska y le encuentra sentido a unir esas dos situaciones. Bueno, por esta vez, salí del paso. Espero no sentar un precedente.


Oquedad

En principio, la palabra oquedad nos conduce al concepto de hueco, éste al espacio infinito y a los agujeros negros. A...