miércoles, 15 de abril de 2009

Opiniones

Rama de limonero DSC_1127

En el jardín florecía
un hermoso naranjo
de frutos encendidos
y de risueños gajos
y un limonero agrio,
de áspera piel rugosa,
tornábase amarillo
-y no es una rareza
es su naturaleza-.
Porque soy hijo del Sol
esplandece mi color
-pensó para sí el limón-.
Porque el Sol me ha donado
su color anaranjado,
es dulce mi corazón.

naranjas en Es Canar DSC_1123

Aunque agrio mi sabor
son mis efectos mejores,
para fiebres e infecciones,
que la docta medicina.
La naranja, sonriente,
decía tranquilamente:
--Soy, a la vez que eficaz,
muy grata al paladar.
¡Cualquiera lo puede ver!
Y los palos del sombrajo
no han de tenerse de pie
haciendo comparaciones
pues naranjas y limones
tenemos nuestras razones.

Crecemos hombro con hombro
pero somos diferentes
como hombres y mujeres
lo son sin ningún asombro.
No estoy de acuerdo
-pensó el limón-
con esta dama de huerta
que ni es dulce ni es despierta.
¡Para hermoso, mi color!
¡Para eficaz, mi persona!
¡Lo saben hasta las monas!
¡No es que lo diga yo!

Irritada la naranja
no pudo tomarlo a chanza
y pidió a la mandarina
-una prima algo lejana-
que interviniera en el pleito
que empezaba a estar abierto.

No sé qué decirte,
querida hermana.
Ni de cerca ni de lejos
ninguno de los dos sois un espejo.
Tenéis la piel muy dura
y adherida a otra cobertura
pegajosa, y muy amarga.

Parece que a mi lado
no tenéis nada que hacer.
Para acceder a mis gajos
no es preciso padecer.

Mi sabor no es comparable
con ninguno de los dos.
¡Es cien veces superior
y de tan fácil manejo
que, para niños y viejos,
no hallareis cosa mejor!

DSC_1152


Moraleja:
Aprendamos la lección.
En cuestión de opiniones,
todos estamos de acuerdo
en que llevamos razón.

Que la nuestra es la que vale.
¿No estamos de acuerdo?
Pues más vale que dejemos la cuestión
para seguir otro día,
cuando llegue la ocasión.

Alcalá de Henares, 15 de abril de 2009
Texto e imágenes de Franziska, alias Raitán

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Azulidad Azul será tu viaje y tu destino. El lugar al que llegues y el camino que te lleve a él. Dijo el sabio. ...