domingo, 24 de abril de 2011

A la zíngara glauca de los caminos,


Esta noche no duermo, sueño contigo.
Si esta tarde en el río pesco algún barbo
lo asaré en la ribera a fuego vivo.
No sé si tú lo sabes, yo no lo dudo.



A la zíngara glauca de los caminos,
Si lloviera esta noche, serías mi techo
me cubrirías con rosas y con eneldo.
Esta noche, si puedo, duermo en tu nido.
Abrazado a mi alma serás mi sino.



Si tú vienes a verme,
me pondré mis vestidos de sol y luna
y, en la ventana, brillarán las luciérnagas
titilando por pares o de una en una.



A la zíngara glauca de los caminos,
quiero que tu amor encuentre el mío.
En mi patio florecen mil pensamientos
amarillos y blancos, verdes y azules
esperando que vengas a descifrarlos.

Si no vienes ahora, yo no protesto,
sólo quiero invitarte a ver mi huerto.
Cuando pises el patio, ve con cuidado
pues oculta las flores que tú me has dado.



Si no escucho tu voz, olvido el trino
de los pájaros flauta y el estornino.
Ven niño mío, ven ya a buscarme
porque hoy ya no es pronto y mañana es tarde.



A la zíngara glauca de los caminos.
Esperando tu amor perdí el mío
y no sé dónde está ¡ay, qué extravío!



Si el color de tus ojos es verde mar
dime, zíngara, si en tu caminar
cuando vuelves la espalda y miras atrás
¿no has visto como mis sueños vienen y van?



A la zíngara glauca de los caminos.
Si invoco tu nombre, se une al mío
porque si eres el cauce, yo soy el río.



PALABRA: ZÍNGARA
DADORA: JUANITA García Lázaro

Alcalá de Henares, 24 de abril de 2011
Texto e imágenes de Franziska

Querido Rey Melchor.

Esta es la primera carta que te escribo. Aún no sabía ni siquiera leer cuando mi madre dijo: -los Reyes no existen. Qu...