domingo, 31 de agosto de 2008

R E L O J


fotografía de Antonio H. Berrocal

Reloj


Medidor del tiempo de la espera.
Controlador de asombros,
marcador exacto de segundos.
Reloj de sol, de arena, clepsidra,
Reloj de bolsillo, de cadena.

Reloj de cuco, de pared, de mesa.
El reloj del campanario de la iglesia
y el de todo el vecindario.

No hay pueblo ni ciudad
-que se merezca tal nombre-
que no dé por descontado
que el carillón más sonado
es el de su Ayuntamiento.

Y de este afán -que fue casi desvarío-
de controlarlo todo,¡ay Señor mío!
nacieron los relojes de alta precisión.

De servidor del tiempo pasó a ser servido,
respetado, venerado, consultado y obedecido.
A su llamada impertinente,
- sin haber dormido lo suficiente-
saltamos de la cama todas las mañanas.

Nos limita, nos marca y nos acota todo el día:
el tiempo del descanso, el del trabajo
y hasta el del amor ¡ay qué carajo!

Ahora le doy todas las mañanas
a mi despertador, los buenos días
porque soy una criatura educada.
Pero pienso llevarlo a las oficinas del Inem
donde, es seguro, jamás saldrá del paro.

Raitán
Alcalá de Henares, 31 de Agosto de 2008
JUEGO DE LA PALABRA DADA
PALABRA: RELOJ
DADORA: CONCHITA
http://blog-conchita.blogspot.com/






Querido Rey Melchor.

Esta es la primera carta que te escribo. Aún no sabía ni siquiera leer cuando mi madre dijo: -los Reyes no existen. Qu...