domingo, 29 de septiembre de 2013

El marinero en tierra






El marinero en tierra

Porque la noche se desploma sobre la mar

y entonces un coro de tinieblas despierta

y canta el rapto de la ausencia de luz y claroscuros.

Sin embargo, el marinero en tierra lo que añora

es revivir el asombro de contemplar la luna

asomada, coqueta y repeinada, en el balcón de la noche;

mientras, las miríadas de estrellas rutilando

cantan la canción del amor que sabe a viento.



Ciudad



Lugar donde los hombres se vigilan.

Territorio de torpes y crueles acechanzas.

Razas que habitan en colmenas no grupales.

Donde reina la soledad en compañía.

Donde se ocultan y se pudren los deseos.

Espacio en el que se entierra a la esperanza.

Tierra de fértiles cosechas de añoranzas.






El aire



El aire es semejante al amor:

porque se mueve, sabemos que existe.

Circunda la Tierra  buscando el corazón del hombre.

Pero no dispone del tiempo que el amor precisa

para arraigar con firmeza sus raíces antiguas.

En algún lugar –yo no sé dónde-, quizás, en Utopía

crece una flor cuyo polen difunde el viento en su furor

y de esa flor, sin ninguna duda, renacerá el Amor.


Alcalá de Henares, 29 de septiembre de 2013
Textos e imágenes realizados por Franziska

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