viernes, 1 de mayo de 2015

EL PRESENTE ME HASTÍA





Llegué a este mundo sin solicitarlo
y fue para mí, durante un tiempo,
un lugar de paz, de luz y de misterios.
Según consta en mi carta astral, son mías
la genética de la curiosidad y la fantasía.



También viajaba conmigo la inocencia
y un ansia y un afán de libertad:
                                           nunca lograda
porque llegué a este mundo
en el momento y lugar equivocados.


Es ocioso hablar de aquellos tiempos.
Sobrevivir fue siempre prodigioso.
Hambre, frío, represión y miedo.
En ese mundo se esparcieron mis sueños
y en él, se abortaron mis anhelos.



Ahora que he marchar, quiera o no quiera,
tengo que confesar que no sé dónde ni cuándo
perdí de vista a mi inocencia.
Y está claro, también se extravió, más tarde,
todo  albor del atardecer de la paciencia.



Un murmullo de desidia y desaliento
es el motor que apaga mis proyectos.
¿Por qué sigo luchando y para qué?
La angustia de obtener fortuna
es una polución orgánica y esquiva.





La sierpe misteriosa del destino,
-hastío de mis días y mis noches-
galopa enfurecida y en su trote
va gritándole al mundo que me irrito




y ya no se en qué rama
del árbol en que habitan las esencias
-luciendo o ya apagada-,
quedó mi inocencia despistada.










Alcalá de Henares, 28 de abril de 2015

Escrito por Franziska para
EL JUEGO DE LA FRASE DADA
FRASE:  EL PRESENTE ME HASTÍA
FRASE DADA POR:  ALBERTO CUBERO MELLADO

NOTA: He introducido un pequeño cambio, por el momento, no sé durante cuánto tiempo. He trabajado con una frase dada y despues, igual que sucede con la palabra, sale lo que me inspira ésta. Cuando me pongo a escribir es lo que mi pensamiento va hilando. Nunca intento escribirlo como algo personal: aunque utilice la primera persona. Bueno, ahí queda este nuevo poema junto con una colección de fotos de begonias, tomadas en el invernadero del Jardín Botánico de Alcalá de Henares, ciudad en la que vivo desde hace quince años.

Amanecerá

Amanecerá                     en las aldeas. Habrá fuego en las chozas. Se encenderán los valles con e...